En 2010 Avril Lavigne se compró una mansión en Los Angeles pero se ve que vivir en un lugar tan grande también tiene su lado negativo.
La cantante ha transformado su nueva casa situada en el barrio de Bel Air en un “castillo medieval gótico”, que define como “de estilo europeo”. También ha confesado algunas curiosidades sobre la decoración: “Hay candelabros y cortinas de terciopelo rojo. Mi habitación es rosa y negra, el baño está decorado con motivos de Hello Kitty y tengo un enorme sofá rosa y un gran crucifijo de oro”.
Avril también admite que vivir en una casa así también tiene sus inconvenientes, por ejemplo, que da un poco de miedo, sobre todo de noche: “Es tan grande que da miedo”.






0 comentarios:
Publicar un comentario